Jorge Luis Borges:

"De los diversos instrumentos inventados por el hombre, el más asombroso es el libro; todos los demás son extensiones de su cuerpo. Sólo el libro es una extensión de la imaginación y la memoria."

Billy Wilder:

"La televisión no ha podido acabar con el cine porque la gente quiere estar allí, quieren ser los primeros, quieren oír las risas de otras personas."

Théophile Gautier:

"Una de las glorias de la civilización sería el haber mejorado la suerte de los animales."

John Lennon:

"Algunos están dispuestos a cualquier cosa, menos a vivir aquí y ahora."

Woody Allen:

"El sexo sin amor es una experiencia vacía. Pero como experiencia vacía es una de las mejores."

Menandro de Atenas:

"No es vergonzoso nacer pobre, lo es el llegar a serlo por acciones torpes."

Adolf Hitler:

"Sólo se combate por lo que se ama; solo se ama lo que se estima, y para estimar es necesario al menos conocer."

Gustavo Adolfo Bécquer:

"El alma que hablar puede con los ojos, también puede besar con la mirada."

Marilyn Monroe:

"Era consciente de que pertenecía al público, pero no por mi físico o por mi belleza, sino porque nunca antes había pertenecido a nadie."

Mostrando entradas con la etiqueta Reflexión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Reflexión. Mostrar todas las entradas

13 septiembre, 2012

Arriesgado momento de muerte.

Entro en mi habitación y cierro la puerta con llave. Tomo mi bolígrafo y un pedazo de papel blanco. Mi mano tiembla y las lágrimas caen en mis piernas. “Para mi familia” escribo en la hoja, pero decido que es una mala manera de empezar mi carta... mi carta de suicidio. Arrugo la hoja y saco otro trozo de papel. Pruebo de nuevo. Una y otra vez no sé como comenzar. ¡Nadie me entiende! Nadie entiende lo que estoy pasando. Estoy sola... o al menos así pienso. A nadie le importa si estoy viva o muerta.

Cae la noche y me deslizo en la cama, "adiós" le susurro a la oscuridad.
Tomo mi última respiración y acabo con todo.

Es lunes, la mañana siguiente, inicio de semana. A las 9:00am mi mamá llama a mi puerta, no puedo oírla, ella no sabe que me he ido. Golpea otras veces con más fuerza, como no hay respuesta de mi parte abre la puerta y grita. Se desploma en mi habitación mientras mi padre corre a ver que sucede. Mi hermano ya se había  ido al trabajo. Mi mamá queda en shock por unos segundos y reúne toda la energía que le queda para caminar hacia mi cama y apoyarse en mi cuerpo muerto, llorando, apretando mi mano y gritando. Mi papá está tratando de mantenerse fuerte pero las lágrimas escapan de sus ojos. Llama al 911 con su mano izquierda mientras que con la otra está en la espalda de mi mamá.

Ella se culpa a sí misma. Todas esas veces que me dijo "no", todas esas veces en las que me gritó y me envió a mi habitación por alguna estupidez. Mi papá se culpa a sí mismo por no estar cuando le pedí ayuda, por solo mandarme y no comprenderme.

A las 11:30am golpean la puerta de mi salón, es la directora. Luce más preocupada que nunca. Llama a la profesora a un costado. Todos mis compañeros de estudio están preocupados. La directora les cuenta sobre mi suicidio. La chica popular que siempre me llamó fea ahora se está culpando a si misma. El chico que siempre me copiaba la tarea pero me trataba como mierda está culpándose a si mismo. El chico que se sentaba detrás de mi, el que siempre me fastidiaba tocando mis rulos, está culpándose a si mismo. La profesora se culpa a si misma por todas esas veces que me gritó por olvidarme de hacer la tarea o no escuchar en clase. Las personas están llorando, gritando... arrepentidos por lo que hicieron. Todos están devastados, incluso los chicos con los que nunca hablé antes.

Eran ya las 4:45pm y mi hermano no llega a casa. Mi mamá tiene que decirles que te fuiste, para siempre. Caía la noche, 7:30pm por fin llega a casa, el chico que nunca llora, mi hermano. Él está ahora en su cuarto, enojado con si mismo por mi muerte. Todas esas veces que me hizo bromas. Está golpeando la pared, tirando cosas, no sabe como lidiar con el hecho de que me fui para siempre.

Pasó un día. La puerta de mi habitación estuvo cerrada por esas 24 horas. Todo es diferente ahora. Mi padre tiene depresión, mi madre no duerme por las noches, “es todo su culpa”. Estuvo llorando y gritando cada noche deseando que volviese. No saben como lidiar el dolor que están sintiendo.

Miércoles por la tarde. Es mi funeral y me encuentro dentro de mi ataúd, donde está rodeado de grandes girasoles. ¡Mis flores preferidas! Es un velorio grande, todos vienen. Nadie sabe qué decir, todavía están en shock. La chica de hermosos rizos con la gran sonrisa se fue. Todos desean que yo vuelva pero no lo haré. Todos tienen sentimiento de culpa por haber reprimido muchas palabras que debieron decirme. Extrañan las veces en que siempre me preocupé más por ellos que por mí... añoran que esté a su lado para hacerlos reír como siempre hice. Todos lloran, todos me extrañan.

Pasó un mes. Mi madre finalmente decide limpiar mi habitación pero no puede. Se encerró ahí durante dos días para tratar recoger mi ropa, mis cosas. Pero no puede, no puede decirme adiós, no todavía, no ahora. Nunca. Los chicos que me odiaban me siguen llorando... al parecer, fui especial para ellos. Los que me querían de verdad se deprimieron, cambiaron su rumbo y llevan consigo una foto mía. Mis parejas anteriores que han seguido la vida sin extrañarme, síganlo haciendo. ¡Si mi presencia no les importó, mi ausencia no notará cambios en eso!

Pasó un año. Nadie se acuerda de mi a excepción de mi familia que me visita a mi tumba. De vez en cuando recibo flores de mis amigos, porque se les pasa por la mente mi ausencia.

Abro los ojos y veo que es solo una ilusión, un sueño. Siento mi rostro mojado de tantas lágrimas. Pensé de nuevo, tomé mi diario y escribí:

13 de Septiembre. 5.25pm
"Me he dado cuenta de que si la gente no demuestra lo que siente, no importa, al final puede que deploren algo por ti. Si me suicido hoy, detengo mi dolor, pero lastimo a todos los que me conocen por el resto de sus vidas. El suicidio es una manera fácil pero es la opción incorrecta. La vida es hermosa, pero en estos momentos solo es un lienzo en negro sin ninguna esperanza de color. Mi vida tiene momentos altos y bajos, ¡Tengo malos días! Pero debo de seguir adelante. A veces la gente pasa por momentos difíciles en sus vidas, como lo estoy haciendo ahora, pero los malos tiempos vienen y se van. Es posible que no vea la luz en mi vida, pero está ahí. No importa lo difícil que la vida se vuelva, prometo desde hoy no rendirme conmigo misma, o con mi vida. Esto lo escribo porque pensé en que... Si me suicido ¿qué sentirán y harán las personas que amo? Sencillo: lágrimas, lágrimas y más lágrimas. Devastación. Culpa. Dolor. Quebrados. Arrepentidos. Miserables."

12 septiembre, 2012

Muesca de reflexión.

Después de cientos de quejas por parte de mi mamá estaba decidida a ir al odontólogo ya que teníamos previa cita. Eran las tres de la tarde y nos encontrábamos en unos bancos a las afueras de su consultorio. Me incliné tratando de tomar algo de sueño cuando escucho los pasos de unos tacones, era una gentil dama que sonriendo se alejaba.
—Srta. María Fernanda. —dijo al dulce secretaria mientras arreglaba un montón de papeles que tenía en su escritorio. —ya le toca.
Tomé mi chaqueta y le dije a mi madre que esperara afuera. Abrí la puerta y saludé al dentista. Me senté en aquella silla odontológica que se fue moviendo hacia atrás hasta dejarme algo acostada. Y prosiguió a revisar mis dientes.
—Tienes las encías algo inflamadas. —murmuró. Yo asistí con la cabeza.

Fueron aproximadamente unos treinta minutos. Luego, me dijo que me sentara en unas sillas cerca de su escritorio. Tomé mi chaqueta que se encontraba en mis piernas y la estiré en el respaldar del mueble. Me senté y vi la hora en aquel reloj que colgaba en la pared.
—Yo he tratado a muchas chicas pero, tengo curiosidad por esa mirada tuya. —me dijo el dentista mientras se sentaba en su butaca de cuero negro.
—¿Qué tiene mi mirada? —le respondí en tono de duda.
—Esa es la misma pregunta que me hago y es primera vez que dejo estos minutos de mi trabajo por sentarme a hablar con una paciente. —tomó sus manos y las colocó encima del escritorio.
—Pe pe pe... pero no... no sé de qué habla. —titubeé.
—¿Estas nerviosa?
—No, solo que, emm... no lo sé, es irónico que tenga que hablar de mi vida con un dentista. —respondí mirando de lado a lado.
—Si no me vieras en este consultorio y me encontraras en otro sitio, ¿ahí si hablarías de tu vida conmigo? —insistía.
—Eso creo.
—¿Cuál es la diferencia? —preguntó.
—La diferencia es que mis problemas son míos y son totalmente personales, no tengo porqué estárselos comentando a nadie y menos a un señor que gana dinero de la boca de los demás. —por unos instantes lo único que se me pasaba por la mente era «¿por qué respondí eso?», fue algo innato y lo primero que se me ocurrió.
—No te enfrasques. —dijo sutilmente.
—Ya lo estoy. —respondí mientras me levantaba de la silla.

Tomé mi chaqueta la guindé de mi brazo, miré a ver a mi odontólogo y vi que estaba recostado de su butaca mirándome fijamente. Mordí mis labios. El se levantó y se dirigió hacia mí. Nerviosa me di media vuelta para salir.
—Espera. —susurró mientras caminaba.
Respiré profundamente y volteé.
—Quiero hacer una pregunta si no es mucha molestia. —levantó las cejas.
—Sí, dígame.
—¿Dejaste ir a una persona hace poco? —guardó sus manos en los bolsillos de su bata.
—Algo así. —dije mientras solté un gran suspiro.
—Dejar ir a alguien es como sacarte un diente. —respondió con una sonrisa en su cara.
—¿Cómo así? —pregunté.
—Cuando te sacas un diente te sientes aliviada ¿no? —cuestionó con un gesto serio. Yo afirmé con mi cabeza —. Pues, ¿cuántas veces pasas tu lengua por el espacio donde estaba? Probablemente cientos de veces al día.
—Creo que tiene razón. —contesté ante aquel argumento.
—Solo porque no te dolía no significa que no lo notarás. Deja un vacío y algunas veces te ves a ti misma extrañándole terriblemente. Va a tomar un tiempo, pero... —hizo una pausa —. ¿Debiste dejar el diente? No, porque te causaba dolor. Entonces, sigue adelante y déjalo ir.
Me acerqué a el con una sonrisa y le di un abrazo.
—Muchas gracias. —alagué muy contenta.

Y así me di cuenta que...
si el tiempo no puede cerrar las heridas del corazón,
el coágulo queda incrustado en lo más hondo del alma y allí permanece.
Hasta que se reabren y se limpian con esmero.

15 agosto, 2012

Instrucciones para cumplir una promesa.

Una promesa es como dar un cheque, tenes que tener fondos para poder pagarlo. Una promesa es como viajar en el tiempo, es asegurarle a alguien que en un futuro las cosas van a ser como tu dijiste. Una promesa no es una posibilidad, es un hecho, es decirle a alguien "cuentas con eso". Cuando le prometes algo a alguien tienes que saber que el otro cuenta con eso. Eres responsable de lo que prometes.

Para cumplir una promesa hay que resistir, porque uno nunca promete algo fácil, siempre prometemos cosas difíciles que llevan sacrificio y esfuerzo. Porque una promesa incumplida es una deuda que crece y te persigue a todos lados. Para cumplir una promesa hay que tener fe. Para cumplir una promesa hay que ser perseverante, como en un ring de box donde se pelea hasta el último round. Para cumplir una promesa hay que darle valor a las palabras. Una promesa es un juramento donde la palabra es la garantía.

¿Hay instrucciones para cumplir una promesa?
Creo que sí.

Todas se reducen a una regla clara y sencilla:
tan solo cumplir con lo prometido.

13 agosto, 2012

Instrucciones para amar.

Póngase justo frente a la persona que se quiere amar. Mírela a los ojos, sonría delicadamente, pero, no exagere, guarde esa sonrisa de Wason. Haga lento el abrir y cerrar de ojos: baje lentamente los párpados, súbalos de igual forma. Así durante todo el procedimiento. Queremos que se transmita la picardía de querer amar.

Tome lentamente su cara y acérquela a la propia; inmediatamente verá la fusión de labios. Con suavidad, abra la boca y mezcle las lenguas, manteniendo las manos sobre la cara. Por favor, no exagere en su primer beso. Luego de algunos segundos sentirá una reacción química que liberará energía calórica, pero no se precipite, prosiga con las instrucciones. Tranquilamente aparte las manos de la cara del ser amado, deslizándolas suavemente por los hombros hacia abajo, hasta llegar a la espalda. Abrazar fuerte.

Continúe con los procedimientos anteriores, verá que no experimentará ninguna dificultad para realizar estos pasos al mismo tiempo. Relaje las piernas y los brazos, sosténgase de pie sobre la persona que se quiere amar, verá que es el mejor soporte posible. Apague o disminuya la luz, el ambiente será más tranquilo.

Aproxímese a una cama, preferentemente hecha sólo de sábanas. No se preocupe por las almohadas, sus propios torsos cumplirán esa función perfectamente. No se apresure, póngase, despacio, en posición horizontal, guíe al amado a ponerse en la misma posición, de manera que los dos queden acostados y de costado, mirándose una vez más. No deje nunca de abrazar. En silencio, recuéstese sobre el torso ajeno y déjese reposar un buen rato.

La oscuridad le dará una sensación muy pacífica de la realidad y limitando la visión y el oído, podrá disfrutar de los sentidos que suelen dejarse relegados: el tacto, el olor, el gusto. Mantenga el abrazo, pero no se quede dormido, el sueño bien podrá experimentarse despierto. Admirar todo lo que guste, deleitarse con las más inocentes excusas, detener el tiempo mientras se ve a la persona amada hacer algo tan simple como hablar, fruncir el ceño o jugar infantil y tiernamente con un peluche.

Agregue dulzura a gusto. Añada sonrisas, payasadas y bromas (las lágrimas no hacen mal si están medidas en proporción y están bien batidas con amor), regalos insignificantes como un beso en un momento inesperado o un papel escrito a las apuradas. Pueden ser valorados más que una joya.

Consejo: las caricias y besos extras a lo largo de todo el procedimiento producirá un mejor efecto y mejor resultado. No olvide las miradas.

13 julio, 2012

Abrázate a la vida.

Las paletas y los lápices que no metíamos en la boca se convierten en cigarros, las inocentes en putas, la tarea va a la basura, los celulares se usan en clase, suspensión se convierte en expulsión, el refresco se convierte en alcohol, el triciclo se convierte en carro, los besos se convierten en sexo. ¿Recuerdas cuándo viajar volando significaba columpiarte en el parque? ¿Cuándo “protección” significaba usar casco? ¿Recuerdas cuándo lo peor qué podías obtener de un niño eran piojos?

Los hombros de papá eran el lugar más alto del mundo y mamá era tu héroe. Tus peores enemigos eran tus hermanos, los problemas de velocidad, era por saber quien corría más rápido, “guerra” era sólo un juego de cartas y la única droga que conocías era la medicina para la tos, cuando usar una falda no te convertía en puta, el dolor más fuerte que sentías era el de tus rodillas raspadas por jugar el escondido, o esos juegos de la infancia, y el “adiós” era un hasta mañana.
Y no pudimos esperar a crecer.

-Ailet Hernández.

20 abril, 2012

Colores vs. Escalas grises.

¿Por qué las personas insisten en ver el mundo rosa y estar siempre felices y tenerle pavor a la tristeza?

"No te das cuenta que tu mundo de colores es realmente una mancha de pintura en un lienzo monocromo": Imaginen que todo su mundo es color rosa y se encuentran con un pequeño rincón gris, inmediatamente sentirán una especie de pánico, el mundo que habitas está siendo "atacado" por esa mancha oscura. Por curiosidad, te acercas, quizás no sea tan malo... pero ésta te atrapa, no la conoces bien así que no sabes como salir ¿qué puedes hacer? Intentar huir al tiempo que te traga y luchas, y sigues luchando lastimándote a ti mismo, pero aquella oscuridad te gana. Ahora estás atrapado en esa fría oscuridad, te cuesta salir, intentas he intentas pero te lastimas con cada intento, quizás alguien venga en tu auxilio y te saque de allí, por supuesto, tu estas tan aterrado  que corres rápidamente hacia el calor que te produce ese mundo de colores. No quieres volver, sigues en tu mundo pendiente de cualquier inicio de oscuridad, pero pronto te das cuenta que tu mundo poco a poco disminuye y pierde fuerza y ahora la oscuridad (tristeza, dolor, odio, mal...) te rodea. No pretendes salir del color, nunca, aunque sepas que atravesando ese camino hay otro lugar de colores, pero no puedes, solo te quedas quieto, sin moverte, donde el miedo te apresa.

"Si tu mundo es color gris será más fácil apreciar la belleza de los colores, hasta los más tenues": Imagina tu mundo en colores grises, es frío, pero refrescante. Estas solo, pocas veces puedes encontrar gente allí, caminas sin rumbo tarareando una canción para acompañar las lágrimas que ruedan por tus mejillas, mirando como tus pies se adelantan al otro apenas. Ese pensamiento te arranca una sonrisa al imaginarlo, tus pies se topan con algo curioso... grama de un intenso y bello tono verde. Alzas los ojos y vez un hermoso paisaje de colores, corres a él y te lanzas en medio de ese Arco Iris. Intentas diferenciar el aroma de cada flor, tomando una de cada tipo, disfrutas cada instante hasta que después de una corta siesta, al abrir los ojos notas como el color se desvanece del lugar. Suspiras al ver que tu tiempo terminó, pero sonríes al saber que lo disfrutaste al máximo. Sacudes tu ropa y caminas nuevamente hasta la oscuridad, volviendo a sentir la brisa fría abrazando tu cuerpo, dándote la bienvenida.

17 marzo, 2012

La vida es como un rompecabezas.


Desde la infancia vamos construyendo nuestro mundo. Tiene muchas piezas. Algunas nos las dan nuestros padres, estas son las bases. Creciendo recolectamos las piezas con nuestro propio esfuerzo. Aunque a veces las cosas no nos salen como las deseamos, poco a poco el rompecabezas va completándose.
Después, cuando sientes que ya está casi completo… sí, casi. A pesar de tener tantas piezas, al mirarlo ves que todavía le falta una.

Y entonces la encuentras. La última pieza que te faltaba. Entra en tu vida sin avisar y de repente te das cuenta que el rompecabezas ya está completo. Todo tiene su lugar. La última pieza deja destacar las líneas, los colores, las imágenes que sin ella no se podían ver. El rompecabezas está completo.

Pero imagínate que vuelves a perder la última pieza. Te la quitan y tú te sientes como si te hubieran desentrañado el corazón. Los colores palidecen, las imágenes desvanecen. Aunque recuerdas como se veía el rompecabezas cuando era completo, ya no es lo mismo. Es sólo un recuerdo, una sombra. Ahora se te hace difícil acostumbrarte a que tu rompecabezas no está completo. Buscas otra pieza que cuadre para llenar ese vacío. Pero no cuadra ninguna, ésa era insustituible. Sientes su ausencia cada día y tienes miedo de no volver a tener el rompecabezas completo.

05 febrero, 2012

Algo abstracto

Cada uno tiene su propia forma de mirar las cosas. Unos la ven muy colorida y psicodélica, otros dicen que no tiene color porque los tonos grises son mejores. Cosas increíbles son aquellas que van más allá de lo real, que se transforman en cosas únicas con ése toque de imaginación.

Como esa primera vez que pruebas el chocolate y te quedas amando ése sabor que tiene. Aunque hayan varias clases de chocolate, siempre encontrarás la manera de comértelo como a tí más de guste, sea con algo más o como viene. Así sucede en la vida. Me explico: Cada cosa diferente que puedes hacer o que ves, la puedes transformar al tocarla, la puedes cambiar y convertirlo en algo perfecto para tí mismo.

Literalmente todos tenemos corazones llenos de retrasos de telas. Ésos retrasos son amor, comprensión y cariño que vienen de otros corazones, de ésas personas que en realidad les importas. ¿Algo más que pase ahí en tu órgano vital? Sí... grietas. Todos tenemos grietas y se van formando muchísimas al derramar lágrimas y sentirnos como si no pudiéramos más. ¿Pasa algo? No lo sé, solo que hay grietas donde debemos innovar o pensar en algo como para taparlas y poder construir encima de ellas.

Recuerda que, arte es experiencia. No es nada más fotos, cómics, pinturas, esculturas... Velo desde algo personal: TU VIDA ES UNA OBRA DE ARTE. Debes crear cada día tu propio método de expresión donde todos se den cuenta de lo mucho que puedes valer por ser diferente.

30 enero, 2012

La vida es demasiado corta como para perder de vista el valor de lo esencial.

He pensado muchas veces en la típica frase de "no des todo o te quedarás sin nada"; y con experiencias vividas justifico que es el mejor consejo que todos podemos tomar en nuestra vida. Todos tenemos caminos diferentes, atajos que tomar o situaciones en las cuales cruzar, saltar, gritar, correr o simplemente pasar por un lado a algo o alguien. ¿Te has puesto a pensar en que lo que te motiva son tus propios pensamientos y no los que otra persona te hace tener en tu mente? Me explico más clara: El único dueño de tus acciones eres tú mismo.

Pensar en alguien no es tan malo. Pero lo que sí es malo son los extremos de pensar más en esa persona que pensar primero en tí. Muchas veces seguimos teniendo en nuestra mente recuerdos los cuales nos pegan en lo más profundo de nuestros sentimientos, pero, ¿acaso vale la pena perder tiempo en algo que no tendrá frutos?

La felicidad la tienes en tus narices... está en tus manos. Tu eres dueño de tu propia felicidad. No vale la pena seguirse auto-destruyendo como una bomba para que luego explote tu corazón. Es como si tuvieras un marca-pasos, ÉSTE MOMENTO en el cual te has hecho mucho daño, ya debes de tener claro que ese momento de darse mala vida por alguien TERMINÓ.

Le daré la espalda a ésas personas que me dejaron. No para que me agarren el trasero, si no para que se den cuenta que lo mejor que les ha pasado en su vida se va.